TEXTO ÍNTEGRO DEL COMUNICADO DE ETA Euskadi Ta Askatasuna
Hace cinco meses, además de realizar en el comunicado en el que anunciamos el alto el fuego general e indefinido una lectura detallada de la situación, también hicimos saber cuáles son el camino que hay que recorrer hacia el futuro y los terrenos que hay que desbrozar.
Antes de proclamar el alto el fuego, evaluamos los cambios que podían llevarnos a una situación nueva, y escrutamos las voluntades de unos y otros, llegando a la conclusión de que gracias a la entrega militante y la lucha durante años de muchos compañeros de la izquierda abertzale y ciudadanos vascos habíamos conseguido crear las condiciones para construir el futuro de nuestro pueblo sobre una base nueva y sólida:
-- Los obstáculos y ardides administrativos que España y Francia nos han puesto en el camino hacia la libertad mostraban abiertamente su falta de eficacia;
-- La izquierda abertzale, con la propuesta de paz realizada para superar el conflicto armado en una mano, y la decisión para conseguir la independencia y el socialismo en la otra, tras hacer frente a los muchos ataques sufridos, estaba en condiciones de alcanzar una nueva efectividad; en ésta situación compleja que aparecía como "encrucijada", la izquierda abertzale tenía una oportunidad incomparable para presentar y desarrollar la opción fundamental que ha defendido ardientemente durante años: la opción que se basa en dar la palabra al Pueblo Vasco, y en respetarla.
--Por otra parte, las distintas organizaciones que en las últimas dos décadas han colaborado estrechamente con los enemigos de Euskal Herria anunciaban el propósito de abandonar esa vía sin salida y encaminarse por una vía diferente. Aparentemente, la evidente imposibilidad de acabar con la lucha por la independencia y los cambios que ocasiona y ocasionará la Europa que constituye el entorno próximo de Euskal Herria han hecho que las fuerzas socioeconómicas y de poder que tradicionalmente han jugado a favor de España y Francia hayan visto peligrar su futuro en ese marco. Éso ha despertado al parecer en ellas una reflexión: la necesidad de alcanzar una situación nueva que quedaría fuera del autonomismo. Sin embargo, los poderes fácticos de España y Francia no tienen otra alternativa política para Euskal Herria, no al menos sin una nueva colaboración de partidos como el PNV y EA. Entre el "autonomismo orgánico" de ayer y la soberanía basada en la autodeterminación y territorialidad de mañana, no hay camino intermedio, si no es el de la pseudo-oferta estéril de negarse a una solución auténtica y prolongar el conflicto durante, digamos, otros veinte años. Pero como hemos señalado, éso exigiría la imprescindible colaboración del PNV y EA.
Cinco meses de trabajo preparatorio para la construcción nacional
Los acontecimientos se han sucedido vertiginosamente en los últimos cinco meses. ¿Pero qué es lo que ha cambiado? En el quehacer político, en la relación de fuerzas y con respecto a los pasos a dar hacia el futuro, creemos que se han producido iniciativas y acciones que podrían traer consigo cambios profundos. Es innegable que se están materializando algunas situaciones que antes del alto el fuego suponíamos que llegarían a producirse. Euskal Herria ha entrado en un nuevo proceso dinámico, en un proceso de construcción nacional, y creemos que la velocidad mayor o menor de ese proceso dependerá del esfuerzo de cada ciudadano y cada organización.
El mayor riesgo residiría en que los ciudadanos no fueran agentes activos de estos acontecimientos, que se quedaran cruzados de brazos sin saber qué hacer o pensando que no hay nada que hacer, en espera de que las cosas queden "bien atadas" desde los partidos políticos o las instancias dirigentes. Porque lo que está en juego es la libertad de Euskal Herria, y es más necesario que nunca el esfuerzo de todos los ciudadanos para materializar pasos efectivos y fundamentales. Euskal Herria necesita pasión y lealtad, que se deje a un lado la tibieza, y debemos mostrar ahora en la construcción nacional la misma fortaleza que hemos mostrado en la resistencia (sin olvidar que ésta no ha terminado, porque los enemigos de Euskal Herria han conseguido echar raíces en nuestro pueblo como consecuencia de la opresión secular, hasta tal punto que la propia ocupación militar que sufrimos se ha vuelto invisible para muchos ciudadanos vascos).
Las fuerzas en favor de Euskal Herria están aprendiendo a actuar por su cuenta. El empuje y ambiente nuevo surgido en la sociedad vasca se ha convertido para muchos en estrella-guía, y a los enemigos de Euskal Herria se les hace cada vez más difícil hacer tragar su proyecto español-francés y esconder la incomodidad que les produce esta nueva situación. Cada paso que da Euskal Herria en el camino que lleva hacia su libertad, cada palabra que expresa claramente su voluntad, cada gesto que pone en evidencia su dignidad les pone rabiosos, y ponen en marcha casi todos los medios a su disposición --políticos, económicos, de comunicación-. Y decimos casi, porque los instrumentos militares permanecen ahí, sin que llegue a materializarse la amenaza de los "tanques" que antes llamaban "ruido de sables", pero que siguen ahí, dispuestos a cortar de raíz los pasos que se dan hacia la libertad de Euskal Herria. No lo olvidemos.
He aquí algunos jalones del camino recorrido en estos últimos cinco meses:
-- El "Acuerdo de Lizarra-Garazi" fue, junto al alto el fuego proclamado en Septiembre, el principal reflejo de la nueva relación de fuerzas. Las fuerzas reunidas en el acuerdo firmado y desarrollado en Lizarra y Garazi sentó las bases y obtuvo el respaldo necesario para la resolución del conflicto que sufre Euskal Herria, dejando abiertas las puertas a la incorporación de nuevas fuerzas.
--Las elecciones celebradas en Octubre en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa tuvieron como consecuencia que la nueva relación de fuerzas que se está estructurando en Euskal Herria cobrara un nuevo empuje. Además, el gobierno del peneuvista Ibarretxe puede, dando ese importante matiz a su gestión, facilitar la transición hacia el nuevo marco jurídico-político que traerá la soberanía del Pueblo Vasco. Ésa debería ser la principal preocupación de los partidos y organizaciones que componen el gobierno o le prestan cobertura, dejando al un lado el interés partidista y poniendo en pie una política generosa de construcción nacional que nos saque de la división estatutaria y de la "autonomía vigilada".
--- Con la campaña "Bai Euskarari" los ciudadanos vascos expresaron claramente su opinión al respecto de lo que será uno de los principales pilares del futuro de Euskal Herria, junto al acuerdo social y político. Los pasos que se irán dando para sacar al euskara de la situación de resistencia vivida hasta ahora, y para asegurar su recuperación y extensión a todos los ámbitos sociales, cuentan con una amplio respaldo. Porque no hay que detenerse a discutir qué ha hecho cada uno, o quién ha hecho más hasta ahora, sino cómo encaminar el compromiso sin límites que se debe ofrecer y el trabajo enorme que se precisa para asentar sus cimientos y que la lengua de Euskal Herria, la llamada "lingua navarrorum", sea un vehículo comunicacional completo. Sin olvidar los enemigos declarados que el euskara tiene en la propia Euskal Herria.
--Las distintas iniciativas tomadas en favor de los presos políticos vascos, por su parte, han dejado dos cosas bien claras: Por un lado, que existe la capacidad suficiente para articular la voluntad clara de la sociedad vasca. Por otro, que los dos Estados que nos tienen sometidos no ofrecen ninguna garantía para que se respete esa voluntad. Frente a la mayoría social, no ofrecen sino burlas e injurias, con la pretensión de extender la impotencia y la angustia.
-- En cuanto a la lucha en favor de un Departamento Vasco que reúna en su seno a Lapurdi, Baxenafarroa y Zuberoa, ha conseguido superar la antigua división de opiniones entre los partidos, quedando clara también en este asunto la voluntad de la sociedad vasca. Y al igual que en el tema de los presos, las autoridades han respondido con el mismo rechazo y nerviosismo.
-- En esta lectura que hacemos siguiendo el curso temporal de los acontecimientos, tenemos por último la "Asamblea de Representantes Municipales Vascos", que tanto tumulto y reacciones desbordadas ha originado. En el camino recorrido hasta hoy fue un jalón importante la reunión celebrada el 6 de febrero en la capital de Euskal Herria. Jalón importante porque desde ese día y por primera vez los ciudadanos vascos han puesto en pie una estructura institucional que reúne en su seno a todos los territorios vascos. Jalón importante también porque constituye una estructura apta para analizar y tomar decisiones sobre los asuntos que conciernen a toda la sociedad vasca, y sobre todo porque aparece como una estructura duradera con proyección de futuro, siendo una de sus tareas la reflexión acerca de cómo será la estructuración de las instituciones del futuro de Euskal Herria.
Son jalones que nos muestran claramente de dónde adónde nos lleva el camino emprendido. Y sin embargo, nada fundamental ha cambiado. Las ligaduras que nos atan a España y Francia siguen no obstante ahí, son incontables los espacios de colaboración con esos Estados, y la nueva estructuración de la sociedad vasca que está brotando debe hacer frente a la impresionante maquinaria que mantienen en vigor y por la fuerza dos de los Estados más poderosos del mundo. La defensa de los derechos democráticos y la legitimidad que da la expresión de la voluntad de Euskal Herria muestran la dirección que debe seguir la lucha para la liberación de nuestro pueblo. Todavía queda mucho por hacer, mucho por cortar con España y Francia, y mucho por unir en Euskal Herria.
La actitud de los partidos políticos y el gobierno
En este recorrido, observando a los partidos políticos, apreciamos tres tipos de actitudes: Por un lado, los partidos que de forma cada vez más valiente se comprometen en el trabajo por la construcción nacional de Euskal Herria: EAJ [PNV], EA, AB y HB; por otro, los que en un comienzo se han mostrado tibios o incluso valientes, pero que poco a poco se han ido enfriando: IU y CDN (sobre todo por equivocados cálculos políticos acerca de las elecciones que se celebrarán en Junio en Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa); por último, los que después de realizar una interpretación equivocada y triunfalista del alto el fuego se han quitado la máscara y hasta ahora han conseguido mantenerse al margen del proceso general: PP, PSOE y UA, así como la derecha francesa y el PSF.
Los autoridades españolas y francesas han mostrado en estos meses una actitud agresiva y cerrada. Y venciendo su desorientación inicial se han dedicado a diseñar su estrategia. Su característica principal es la cerrazón: que nada se mueva. Aun cuando los muros carcelarios que a los largo de los siglos han ido construyendo en torno a Euskal Herria se agrietan y resquebrajan, el miedo a que cualquier cambio o remodelación se lleve abajo todo el tinglado les hace preferir hacerse el sordo y ciego, y afirmarse en la defensa de los principios del [supuesto] Estado-nación cada vez más envejecido y artificial.
La segunda característica de este momento político son las maniobras de desfiguración e intoxicación. Quieren hacer creer que nos encontramos en un proceso de negociación, con la paz como objetivo, no en un proceso de construcción nacional. Paz, pero paz aséptica, una presunta paz que mantendría tal cual el viejo status quo, la pax romana, la ‘paz de los cementerios’. En absoluto la paz basada en la justicia y en los derechos democráticos. Los entendidos dicen que son las actitudes de ese tipo las que encienden o alimentan las guerras. Pero no es necesario ser un experto para darse cuenta de éso, un día tras otro puede ver cualquiera que lo único que las autoridades españolas y francesas entienden por ‘paz’ es la ‘desaparición de la lucha armada y que todo lo demás se mantenga como está’. Todavía hoy, esa actitud es imitada con frecuencia por los partidos que hasta ahora habían sido sus colaboradores.
Mirando adelante
¿Cuál es pues la situación actual de Euskal Herria? Permanece igual de sometida que hace cinco meses. Pero ya son mayoría en la sociedad vasca los que piensan que la naturaleza del conflicto es política y se muestran partidarios de una solución negociada. Al mismo tiempo, se han multiplicado las fuerzas que pueden hacer más efectiva la construcción nacional.
Debemos tener muy en cuenta cuáles son las características de la nueva fase política que vivimos, y qué queremos y necesitamos conseguir. Aunque no sea fácil explicarlo en pocas palabras, se podría resumir así: tienen que asentarse los cimientos de la Euskal Herria del mañana; tienen que diseñarse y ponerse en marcha los esbozos de todos los medios que necesita un pueblo libre. La actividad de las fuerzas partidarias de Euskal Herria debe llevarse a cabo desde la perspectiva de un pueblo libre, reclamando todos los derechos que nos asisten como pueblo y situándonos en el camino de su consecución.
La primera tarea que exige ese proceder es el de diseñar el proceso y la perspectiva de la totalidad de Euskal Herria, arrinconando la influencia de la falta de reconocimiento institucional o de las instituciones que consagran la división de nuestro pueblo. Porque es el momento de asentar los cimientos de Euskal Herria. Todas las iniciativas deben considerarse desde ese punto de vista, sobre las bases mínimas que se están creando, precisando la planificación y adecuando lo que hoy existe y lo que todavía no existe al conjunto de Euskal Herria, Ahí esta la tarea de los próximos meses. Ofrecer como pueblo los nuevos materiales básicos y mostrar a Euskal Herria en un proceso dinámico. Dicho de otra forma, pese a no disponer de arquitectura jurídica o encaje legal acabado en los actuales Estados, aunque no contemos con una declaración constitucional o el reconocimiento internacional oficial, del proceso que tenemos entre manos debe salir el solar para construir Euskal Herria, de modo que Euskal Herria en su totalidad entre por los ojos y hasta el corazón, tanto a los ciudadanos vascos como también, poco a poco, a los de fuera.
Usamos como concepto el del "solar para construcción de Euskal Herria", ya que independientemente de esas declaraciones legales o constitucionales, hay que darle forma y formato, en la dinámica general y también área por área. En las estructuras institucionales, en la enseñanza, desde el jardín de infancia a la universidad, en los deportes, en un espacio de comunicación propio, en las elecciones generales de toda Euskal Herria, en la economía... Hay que dibujar y hacer que se vea Euskal Herria. Más tarde se podrán llevar adelante los desarrollos que convengan a cada área, las correcciones y enmiendas y las precisiones correspondientes a la letra pequeña de la construcción nacional. Ahí está la cuestión: "en la apropiación de ese concepto dinámico del "solar sobre el que se construirá Euskal Herria". Para ello, los próximos meses ofrecerán abundantes oportunidades para dar pasos más firmes en el proceso de construcción emprendido.
Son tiempos de construcción para los ciudadanos vascos. Pero los tiempos de defensa no han pasado, porque tenemos al enemigo armado hasta los dientes ante nosotros y metido en nuestra casa, el que no respeta los deseos y las decisiones de los ciudadanos vascos, el que dice una y otra vez que no lo respetará, el que mantiene todo su arsenal represivo y lo utiliza cada vez que puede. LA LEGITIMIDAD DEL DERECHO A LA DEFENSA DEL PUEBLO ES UN CONCEPTO Y UNA PRÁCTICA QUE NO DEBE PERDERSE NUNCA, ya que nos ha costado mucho levantar la cabeza y echar a andar, y sería un terrible error olvidar que hemos llegado a la actual situación mediante la lucha y la dignidad.
Para terminar este análisis, dejando a un lado la actitud agresiva y antidemocrática de los Estados español y francés, y aunque todavía se encuentren en su inicio algunas de las tareas planteadas, teniendo en cuenta los pasos que se han dado en el proceso de construcción nacional y el ambiente esperanzado que ha surgido, y con vistas al avance que se dará en el camino de la construcción nacional durante los próximos meses, Euskadi Ta Askatasuna acaba de decidir mantener el alto el fuego provisional que entró en vigor el 18 de Septiembre de 1998. Al mismo tiempo, ratificamos la esencia global del alto el fuego, reservándonos el derecho a la defensa en caso de hipotéticos enfrentamientos, y a realizar las acciones precisas para afrontar las necesidades de aprovisionamiento.
GORA EUSKADI ASKATUTA!
GORA EUSKADI SOZIALISTA!
JO TA KE INDEPENDENTZIA LORTU ARTE!
En Euskal Herria, Febrero de 1999.
![]() |